Fe Pública Judicial

El otro día un compañero especializado en derecho de familia me comentaba que, desde que se promulgó la nueva ley de Jurisdicción Voluntaria, los notarios podían divorciar a las parejas y era un poco crítico con el nuevo sistema. Después de ver cómo funciona el sistema puedo decir que no estoy de acuerdo y que cualquier tiempo pasado no siempre fue mejor.

Fe Pública Judicial

Lo cierto es que algo había oído de estos cambios pero siempre más como curiosidad de que, a partir de ahora, los señores notarios podían casar a la gente.

Esto me parece genial porque permitirá llevar al notario a ese idílico lugar donde quieran casarse previo pago, eso sí, de los correspondientes aranceles notariales (si uno quiere darse un capricho de este tipo, justo es pagar por él).

En fin, que junto con los casamientos, también les dieron la facultad de divorciar, cosa que así, a priori resulta sorprendente.

Divorcio ante notario

Admito que no conozco muy bien el derecho de familia así que me he permitido consultar la web de alguien que sí sabe para ver en cuáles son los requisitos y que os dejo por si también os queréis ilustrar (http://abogadosdivorcio.com/notarial/). Visto así por encima, me parece que el legislador ha tomado una gran decisión puesto que ha permitido el divorcio notarial para supuestos sencillos donde, es cierto, no se requiere un juez (divorcios de mutuo acuerdo donde no haya hijos menores o personas incapaces a su cargo).

En estos casos, en realidad estamos ante divorcios donde no hace falta la intervención del Juez puesto simplemente se certifica la voluntad de las partes dando fe pública de ella.

¿Y por qué no divorcian los Letrados de la Administración de Justicia?

Ante esto me surgió la siguiente pregunta, ¿por qué no permiten divorciarse ante el Letrado de la Administración de Justicia?

A mi no me parece algo impensable puesto que puede realizar la misma labor que un notario dando fe. Supongo que el legislador no lo ha hecho por dos motivos:

– Esto está pensado para quitarle trabajo a los Juzgados y no a los Jueces.

Nadie se fía de la fe pública judicial de los Letrados de la Administración de Justicia que suelen estar muy ocupados para estar presentes en aquellos actos sobre los que luego dan fe.

Todos vemos cómo se realizan a diario las declaraciones y otros actos judiciales en las que es preceptiva la fe pública de estos funcionarios. En muy pocos Juzgados está presente quien debe dar fe y sólo se hace todo ante un funcionario de Justicia.

Conclusión

Mucho me temo que el que hizo la ley conocía el mundillo judicial y no era sólo un teórico. Se dio cuenta que si permitían divorciar a través de los Letrados de la Administración de Justicia, muy probablemente se realizarían miles de divorcios ante funcionarios de Justicia a los que sólo les han pedido terminar la LOGSE y, por supuesto, aprobar una oposición (o entrar en una bolsa de interinos).

En resumen, no siempre hay que ser tan críticos con el legislador puesto que esta vez estamos ante una buena reforma legislativa hecha por alguien que sabía perfectamente lo que estaba haciendo.

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