
Gerezi-Eguna 2026


Aquí tienes una propuesta de ficha estructurada y adaptada a las características de un huerto como Lakuakolore, teniendo en cuenta el clima de transición (norte/interior) donde las noches aún pueden ser frescas pero el sol de junio ya aprieta.
Junio es el momento ideal para ir preparando la huerta de los meses fríos.
1. Gestión del Riego
Los días se alargan y el calor aumenta la evaporación. Es importante regar a primera hora de la mañana o al atardecer para no «cocer» las raíces ni desperdiciar agua. Las plantas en pleno crecimiento (como los tomates) demandarán riegos más profundos.
2. Acolchado (Mulching)
Una tarea fundamental. Cubrir la tierra alrededor de los cultivos con paja, restos de poda triturados o hierba seca (sin semillas). Esto mantiene la humedad del suelo, reduce la necesidad de riego y evita que salgan hierbas competidoras.
3. Entutorado y Poda
Los tomates, pepinos y judías de enrame pegarán un estirón este mes. Hay que asegurar bien los tutores (cañas o cuerdas) e ir quitando los «chupones» (brotes axilares) de las tomateras para que la planta concentre su energía en los frutos.
4. Prevención Ecológica
Con el aumento de temperaturas y las típicas tormentas de junio, pueden aparecer pulgones u hongos.
Flores: Mantener caléndulas, tagetes o capuchinas cerca para atraer polinizadores y repeler plagas de forma natural.
Hongos (Mildu/Oídio): Aplicar extracto de cola de caballo de forma preventiva si hay humedad alta.
Pulgón: El jabón potásico o el aceite de neem son grandes aliados si se detectan las primeras colonias en los brotes tiernos.
ANEXOS
1. Preparación del Extracto Base
2. Aplicación y Uso
💡 Truco extra: El extracto base que te sobre lo puedes guardar en garrafas opacas en un lugar fresco; aguantará entre 1 y 2 meses.
1. La Mezcla Perfecta
Aunque se pueden usar por separado, juntos son mucho más efectivos. El jabón actúa por contacto reblandeciendo el caparazón del insecto, y a la vez sirve como emulsionante para que el aceite (que frena su reproducción y alimentación) se mezcle bien con el agua.
2. Aplicación y Uso
Batzorde Teknikoa – Comisión Técnica
Época de semilleros protegidos (interior o cama caliente a 18-20°C) para las especies más lentas o rústicas.
| Planta | 1. Cómo Sembrar (Semilla) | 2. Cómo Plantar (Trasplante) | 3. Esquejes / División | |
![]() ![]() | Lavanda y Romero | En semillero interior (febrero). Enterrar apenas 2 mm. Tardan hasta 4 semanas en germinar. | Trasplante en mayo. Suelo muy bien drenado, a pleno sol. Marco: 50 cm entre plantas. | Esqueje leñoso (Agosto): Corta ramas sin flor de 10-15 cm, quita hojas base y entierra en sustrato con arena. |
![]() | Ruda | Semillero en febrero. Luz directa para germinar. | Trasplante en mayo. Bordes de la huerta. | División de mata: En invierno/primavera, separa la planta desde la raíz. |
![]() | Caléndula | Semillero a final de invierno. Semilla a 1 cm de profundidad. | Trasplante en abril/mayo al pie de los tomates. | No se esqueja. Se reproduce dejando secar la flor y guardando su semilla. |
![]() ![]() | Pensamientos y Bellis (Alcorque) | Siembra a finales de verano para que florezcan en invierno. | Plantación directa en invierno. Soportan las heladas de Vitoria. | División de pequeñas matas en otoño (Bellis). |
El momento de mayor actividad. Hacemos semilleros en marzo/abril y trasplantamos todo al exterior a partir de mediados de mayo (pasado San Isidro) para evitar heladas.
| Planta | 1. Cómo Sembrar (Semilla) | 2. Cómo Plantar (Trasplante) | 3. Esquejes / División | |
|---|---|---|---|---|
![]() ![]() ![]() | Tagetes, Zinnias y Cosmos | Semillero interior (marzo). Semilla a 0.5 cm. Necesitan calor (20°C) para brotar. | Trasplante a finales de mayo, intercaladas con las hortalizas. | Muy rara vez se esquejan. Mejor guardar semillas en otoño. |
![]() | Capuchina | Siembra directa (mayo) o semillero (abril). Semilla grande, a 2 cm de profundidad. | Trasplante en mayo. Suelo pobre (si tiene mucho abono, dará mucha hoja y poca flor). | Esqueje de agua: Corta un tallo, ponlo en un vaso con agua y enraíza en 2 semanas. |
![]() | Girasol | Siembra directa en mayo. Enterrar 2-3 cm. | Trasplante delicado (no le gusta que le toquen la raíz). Mejor directa. | No se esqueja. Recolección de pipas en otoño. |
![]() ![]() | Echinacea y Milenrama | Semillero en marzo. Estratificación (1 semana en la nevera antes de sembrar) ayuda a germinar. | Trasplante a pleno sol. Dejar 40 cm de separación. | División de raíz: Cada 3 años, en primavera, desenterrar y partir el cepellón. |
![]() ![]() ![]() | Eneldo, Hinojo y Cilantro | Siembra directa escalonada desde abril. Ojo: raíz pivotante, odian el trasplante. | Entresacar las plántulas más débiles dejando 20 cm entre ellas. | No se esquejan. Recolección de semillas secas en verano. |
![]() ![]() ![]() | Borraja, Phacelia y Aliso | Siembra directa a voleo en abril/mayo. Cubrir con una finísima capa de tierra. | No requieren trasplante si se siembran a voleo como cobertura. | Se autosiembran solas para el año siguiente. |
![]() ![]() | Salvia y Consuelda | Semillero en primavera temprana. | Trasplante en bordes. La consuelda necesita espacio (1 metro). | Esqueje (Salvia): Tallo tierno en primavera. Esqueje de raíz (Consuelda): Trozos de raíz de 5 cm bajo tierra. |
![]() | Cebollino | Semillero directo en grupos de 10-15 semillas por agujero. | Trasplante del «manojo» entero junto a zanahorias o lechugas. | División (Primavera): Separar los pequeños bulbos de la base. |
Es el momento ideal para multiplicar las plantas ornamentales de tus alcorques mediante esquejes, aprovechando el calor y su crecimiento activo.
| Planta (Alcorques) | 1. Cómo Sembrar (Semilla) | 2. Cómo Plantar (Trasplante) | 3. Esquejes / Multiplicación | |
![]() ![]() | Portulaca y Gazania | Semillero primaveral en superficie (necesitan luz para germinar). | Plantación en mayo/junio. Sol directo, riego muy escaso. | Esqueje de tallo (Verano): Cortar un trozo de 5 cm de Portulaca y pinchar en tierra arenosa. |
![]() ![]() ![]() | Verbena, Dimorfoteca y Aubrieta | Semillero en marzo a 1 cm de profundidad. | Trasplante al alcorque descompactando antes la tierra. | Esqueje herbáceo (Julio): Cortar puntas sin flor de 10 cm, quitar hojas bajas y plantar a la sombra húmeda. |
![]() | Vinca minor | Difícil por semilla. Mejor comprar planta o usar esqueje. | Plantación en sombra parcial (bajo la copa del árbol). | Acodo natural: Sus tallos rastreros echan raíces al tocar el suelo. Solo hay que cortar y trasplantar. |
![]() | Clavelina | Semillero en primavera a 0.5 cm. | Plantación en bordes del alcorque. | Esqueje (Verano): Brotes laterales tiernos enraízan rápido. |
Época de sembrar las resistentes, recolectar las semillas de la huerta para el año que viene y plantar los bulbos de los alcorques.
| Planta | 1. Cómo Sembrar / Plantar | 2. Profundidad y Marco | 3. Multiplicación (Hijuelos) | |
![]() ![]() | Narcisos y Tulipanes | Se plantan directamente los bulbos de octubre a diciembre en alcorques. | Enterrar a una profundidad del doble del tamaño del bulbo. | Separación de hijuelos: Cada 3 años, al secarse la hoja (verano), desenterrar y separar bulbos pequeños. |
![]() ![]() | Crocus y Muscari | Plantación en otoño bajo los árboles. | Profundidad de 5 cm. Juntos en grupos para dar efecto «alfombra». | Se multiplican solos bajo tierra formando grandes colonias. |
![]() | Allium (Ajo ornamental) | Plantación del bulbo en otoño en los bordes de la huerta. | Profundidad de 10 cm. Suelo bien drenado para que no se pudra. | Igual que los ajos normales: separando los dientes/bulbillos laterales. |
Batzorde Teknikoa – Comisión Técnica
Si el calendario hortícola fuera una obra de teatro, mayo sería el momento en el que se levanta el telón para el acto principal. Tras dejar atrás el riesgo de las heladas tardías que pueden visitar Gasteiz hasta mediados de mes, y pendientes también de la pluviometría, el suelo entra en una fase de efervescencia biológica. En la huerta este despertar exige una coordinación precisa: no se trata solo de poner semillas, sino de organizar una transición equilibrada hacia el verano.
Cultivar en Vitoria-Gasteiz durante este mes requiere una mezcla de rigor técnico y sensibilidad intuitiva. Mayo es el mes de la preparación, del cuidado del detalle y de la esperanza puesta en cada surco. Cada hora invertida ahora en mejorar la estructura del suelo o en elegir el momento justo de trasplante, se traducirá en una mesa llena de sabores reales cuando el sol de agosto apriete.
Antes de pensar en qué poner en la tierra, debemos hablar de la tierra misma. En una gestión ecológica, el suelo no es un soporte físico, sino un organismo vivo. Tras las lluvias propias de abril (las cuales se están alargando hasta bien entrado mayo), el primer paso técnico es la oxigenación.
No hablamos de voltear la tierra con saña —práctica que destruye la estructura micelar y la vida microbiológica—, sino de usar herramientas como la laya. El objetivo es descompactar lo suficiente para que las raíces respiren y el agua drene. En este momento, incorporar un buen compost maduro es vital. Aportar esa materia orgánica ahora es como cargar las baterías para el esfuerzo metabólico que harán las plantas en junio y julio.
El mantenimiento en mayo es intensivo. Es el mes del «escardado». Las plantas adventicias (lo que comúnmente llamamos malas hierbas) crecen a una velocidad asombrosa. Desde una perspectiva técnica, estas plantas compiten por el nitrógeno y la luz. Un desherbado manual o con azadilla de mano, realizado preferiblemente en un día soleado para que las raíces expuestas se sequen rápido, nos ahorrará problemas de plagas en el futuro.
Otra tarea fundamental es el acolchado o mulching. Aplicar una capa de paja o restos de siega seca sobre los bancales cumple tres funciones críticas:
En mayo, el huerto gasteiztarra se divide en dos frentes: lo que va directo a la tierra como semilla y lo que trasplantamos desde el semillero.
Es el momento ideal para las raíces y las leguminosas que no toleran bien el trasplante:
Hacia finales de mayo, una vez superado el riesgo de heladas, es el turno de las solanáceas:
No se busca exterminar insectos, sino equilibrar el ecosistema. Mayo es el mes para plantar flores como caléndulas, tagetes o capuchinas entre las hortalizas. Estas no solo embellecen el espacio, sino que atraen polinizadores y actúan como «plantas trampa» para pulgones o repelentes naturales para nematodos. Sus flores atraen a las mariquitas que devoran el pulgón.
Batzorde Teknikoa – Comisión Técnica

El cultivo ecológico es, en esencia, el arte de entender y acompañar a la naturaleza. En la Llanada Alavesa, este acompañamiento tiene sus propias reglas. Quienes cultivamos en Vitoria-Gasteiz sabemos que el clima marca el ritmo: lidiamos con el viento del norte, con primaveras donde las heladas tardías nos mantienen en vilo, y con veranos luminosos pero que pasan volando. En estas condiciones particulares, mantener un huerto sano y productivo sin recurrir a productos químicos artificiales requiere de una estrategia inteligente, paciente y, sobre todo, colaborativa.
Vamos a profundizar en una de las herramientas más antiguas y efectivas que tenemos a nuestra disposición: la rotación de cultivos. Pero no lo haremos desde una perspectiva teórica y abstracta, sino aplicando la filosofía de los huertos colectivos de Lakuakolore, adaptando cada paso a nuestro clima local.
A menudo, cuando un grupo de personas recibe una parcela para cultivar, el primer instinto es dividir la tierra en pequeños cuadrados individuales, poniendo pequeñas vallas imaginarias o físicas para que cada persona tenga «su trocito». Aunque es una reacción natural, desde el punto de vista de la salud del suelo y el control de plagas, es un enfoque poco eficiente.
Desde Lakuakolore invitamos a cambiar esta mentalidad y a gestionar la tierra de forma comunitaria. ¿Por qué es tan importante esto para la rotación de cultivos? Es muy sencillo: para que una rotación sea verdaderamente efectiva, necesitamos espacio. Si cultivamos en un rincón diminuto y al año siguiente movemos los tomates un par de palmos a la derecha, para los insectos y los hongos del suelo no habrá ninguna diferencia; los encontrarán enseguida.
Al derribar esas divisiones individuales y trabajar la parcela como un único espacio compartido por todo el grupo, podemos crear grandes bancales. Esto nos permite mover las familias de plantas a una distancia real y significativa cada año. Al trabajar en equipo, no solo compartimos el esfuerzo físico de preparar la tierra o regar, sino que conseguimos cosechas más abundantes, un suelo mucho más sano que no se agota, y reducimos drásticamente los problemas con las plagas. El suelo, al igual que nosotros, respira mejor sin muros.
Para organizar el espacio de forma óptima, vamos a dividir la parcela comunitaria en seis bancales principales. Esta estructura nos dará la flexibilidad necesaria para tener variedad todo el año sin castigar la tierra.

La idea central de la rotación es no plantar nunca el mismo tipo de hortaliza en el mismo sitio dos años seguidos. Pero no lo hacemos al azar; seguimos un orden lógico basado en lo que cada planta «come» del suelo y lo que deja atrás. El ciclo completo dura cuatro años y pasa por estas cuatro fases:
En nuestra ciudad, tenemos que planificar muy bien el verano y ser valientes con el invierno. En este cuadro verás cómo se mueven los cultivos a lo largo de 4 años en nuestros cuatro bancales principales. Para que haya abundancia, hemos incluido diferentes tipos de plantas que puedes elegir para cada temporada y bancal.
| Bancal | Año 1 | Año 2 | Año 3 | Año 4 |
| Bancal 1 | Verano (Exigentes): Tomate, Pimiento, Berenjena, Calabacín, Pepino, Calabaza, Sandía, Melón, Maíz dulce, Girasol. Invierno (De Hoja/Bulbo): Ajo, Cebolla, Puerro, Chalota, Escarola, Canónigos, Berros, Mostaza, Rúcula, Espinaca de invierno. | Verano (Raíces): Zanahoria, Remolacha, Rabanito, Chirivía, Cebolleta, Nabo, Colinabo, Hinojo, Apio. Invierno (Hojas tiernas): Lechuga, Acelga, Borraja, Achicoria, Canónigos, Espinaca, Rúcula silvestre, Mostaza blanca, Berro de jardín, Rábano negro. | Verano (Leguminosas): Vaina, Alubia, Garbanzo, Lenteja, Soja, Cacahuete, Altramuz, Habichuela, Judión. Invierno (Restauradores): Haba, Guisante, Veza, Trébol, Alholva, Centeno, Avena, Altramuz azul, Esparceta. | Verano (Crucíferas/Hojas): Repollo, Brócoli, Coliflor, Kale, Lombarda, Col china, Pak choi, Mizuna, Tatsoi, Berza, Lechuga. Invierno (Resistentes al frío): Col de Bruselas, Brócoli de invierno, Coliflor tardía, Nabiza, Grelo, Col de Milán, Repollo rizado, Escarola rizada, Lechuga de invierno, Mastuerzo. |
| Bancal 2 | Verano (Crucíferas/Hojas). Invierno (Resistentes al frío). | Verano (Exigentes). Invierno (De Hoja/Bulbo). | Verano (Raíces). Invierno (Hojas tiernas). | Verano (Leguminosas). Invierno (Restauradores). |
| Bancal 3 | Verano (Leguminosas). Invierno (Restauradores). | Verano (Crucíferas/Hojas). Invierno (Resistentes al frío). | Verano (Exigentes). Invierno (De Hoja/Bulbo). | Verano (Raíces). Invierno (Hojas tiernas). |
| Bancal 4 | Verano (Raíces). Invierno (Hojas tiernas). | Verano (Leguminosas). Invierno (Restauradores). | Verano (Crucíferas/Hojas). Invierno (Resistentes al frío). | Verano (Exigentes). Invierno (De Hoja/Bulbo). |
Nota: Recuerda que los Bancales 5 y 6 no rotan, se mantienen fijos con tus aromáticas, fresas y alcachofas.
En relación a este calendario de cultivo, debemos hacernos una pregunta clave: ¿Tiene sentido plantar leguminosas (vainas) en verano y volver a poner leguminosas (habas) en invierno en el mismo sitio? ¿O llenar el bancal de coles en ambas temporadas? A primera vista, parece una contradicción a la regla de no repetir familia. Sin embargo, en el clima de Vitoria-Gasteiz, esto tiene una explicación técnica y un pequeño truco para hacerlo bien.
Es cierto que botánicamente pertenecen a la misma familia. No obstante, en nuestra zona, el objetivo de este bancal es actuar como una «estación de servicio» de nitrógeno.
Aquí debemos ser más cautelosos. Las coles son propensas a plagas muy específicas que pueden quedarse a vivir en la tierra si no variamos el menú.
Al igual que en un vecindario humano, en el huerto hay plantas que se llevan genial juntas y se ayudan mutuamente a crecer más fuertes o a defenderse de los bichos. Agruparlas en el mismo bancal es lo que llamamos «asociación de cultivos». Aquí tienes algunas de las mejores combinaciones:

Para que tu planificación sea perfecta, hemos preparado este cuadro de compatibilidades. Tenlo a mano cuando vayas a decidir qué sembrar junto a qué:
| Planta | Se lleva bien con (Amigas) | Se lleva mal con (Enemigas) |
|---|---|---|
| Tomate | Albahaca, Cebolla, Zanahoria, Ajo, Caléndula | Patata, Col, Hinojo |
| Zanahoria | Cebolla, Puerro, Guisante, Lechuga, Tomate | Remolacha, Hinojo |
| Cebolla / Puerro | Zanahoria, Remolacha, Lechuga, Fresa, Pepino | Vaina, Guisante |
| Vaina / Guisante | Maíz, Calabaza, Pepino, Patata, Zanahoria | Cebolla, Ajo, Puerro |
| Calabacín / Pepino | Maíz, Vaina, Cebolla, Guisante, Capuchina | Patata, Hierbas aromáticas |
| Col / Brócoli | Patata, Apio, Cebolla, Plantas aromáticas | Tomate, Vaina, Fresa |
| Lechuga | Zanahoria, Rabanito, Fresa, Pepino, Cebolla | Girasol |
| Acelga | Vaina, Cebolla, Coles | Remolacha (son de la misma familia) |
Batzorde Teknikoa – Comisión Técnica
Llega el momento en el que el huerto despierta y nos preparamos para los cultivos estrella de la temporada de primavera-verano, como tomates, pimientos y calabacines. En la horticultura ecológica moderna, hemos comprendido que quien cultiva la tierra en realidad no alimenta a las plantas; alimenta al suelo. Las hortalizas que cosechamos son el resultado natural de un ecosistema subterráneo bien nutrido y equilibrado. El reto ahora mismo no es la utilización de fertilizantes químicos industriales de cara al calor, sino diseñar una nutrición viva y variada.
Abonar requiere estrategia. No todos los aportes sirven para lo mismo ni se aplican en el mismo momento. Aquí te detallo los cuatro pilares de la nutrición ecológica y cómo implementarlos en tu parcela ahora que la primavera avanza, respetando siempre la estructura natural del terreno.
El compost es el resultado de la descomposición natural (con presencia de oxígeno) de restos vegetales y orgánicos. Es el abono base por excelencia y el punto de partida de cualquier huerto sostenible.

El estiércol es un recurso fundamental, pero hay una regla inquebrantable: nunca se aplica fresco. Siempre debe estar maduro o compostado, de lo contrario, las altas temperaturas de fermentación quemarán las raíces de tus cultivos y podrían transmitir patógenos. Al preparar la huerta de primavera hay que tener especial cuidado con los tiempos y las elecciones, ya que cada animal produce un abono con características muy distintas:

El humus de lombriz (vermicompost) es un aporte de nutrición avanzada para tu huerto. Es el producto oscuro, inodoro y suelto que resulta de la digestión de la materia orgánica por parte de lombrices rojas.

El abono verde consiste en sembrar plantas específicas (como trébol, veza, avena o mostaza) no con la intención de cosecharlas para comer, sino para cortarlas y dejarlas sobre la tierra como alimento para el suelo.

Batzorde Teknikoa – Comisión Técnica
Durante décadas, la imagen icónica de la primavera ha sido la de un hortelano volteando la tierra con una azada o una ruidosa motoazada hasta dejar el suelo con una textura de polvo fino. Sin embargo, el conocimiento contemporáneo sobre la salud del suelo nos indica que este ritual, lejos de ayudar a las plantas, desarticula un ecosistema complejo y vital. Preparar una parcela de cultivo hoy en día requiere menos fuerza bruta y mucha más observación. El objetivo es acondicionar el terreno sin destruir la arquitectura invisible que sostiene la vida vegetal.
Antes de iniciar cualquier labor, el factor más crítico es el estado de humedad de la tierra, conocido tradicionalmente como tempero. No es simplemente una cuestión de comodidad para el hortelano; es una necesidad física del suelo. El tempero es el punto exacto de equilibrio donde el suelo tiene la humedad suficiente para ser maleable, pero no tanta como para perder su estructura.
Para identificarlo, existe una prueba infalible: toma un puñado de tierra de unos diez centímetros de profundidad y apriétalo con la mano. Si al abrir el puño la tierra gotea o se queda pegada como una masa de arcilla, está demasiado húmeda; trabajarla en este estado expulsaría el aire de los poros y causaría una compactación que las raíces no podrían atravesar. Si, por el contrario, la tierra se desmorona como arena seca, carece de la cohesión necesaria.

El punto de tempero ideal se alcanza cuando la tierra forma una bola que mantiene su forma, pero se fragmenta limpiamente en granos pequeños al presionarla suavemente con el pulgar. En ese estado, el suelo es «friable» y está listo para ser oxigenado.
La regla de oro de la horticultura ecológica moderna es no voltear la tierra. El suelo no es una masa inerte, sino un organismo estratificado. En los primeros centímetros habitan microorganismos que necesitan grandes cantidades de oxígeno (aerobios) para descomponer la materia orgánica. A mayor profundidad, residen organismos que prefieren ambientes con menos aire (anaerobios). Al invertir la tierra con un arado o una pala, enterramos a los primeros y exponemos a los segundos a la superficie, provocando una mortandad masiva de la microbiota que alimenta a las plantas.

Para evitar este desastre ecológico, la herramienta predilecta es la laya de un solo mango. A diferencia de las palas de cavar, la laya cuenta con dientes metálicos robustos que penetran en vertical. El procedimiento es estrictamente instructivo:
Este método de mínima perturbación transforma radicalmente la salud de la huerta. Al no voltear, preservamos las galerías naturales creadas por las lombrices y las raíces de cultivos anteriores. Estos túneles actúan como una red de alcantarillado y ventilación natural que facilita el drenaje del agua de lluvia y la exploración de las raíces jóvenes.

Además, el no volteado es la mejor estrategia contra las malas hierbas. El suelo alberga un «banco de semillas» latentes; al no remover las capas profundas, las semillas de plantas competidoras permanecen enterradas en la oscuridad, donde no pueden germinar. Finalmente, desde un punto de vista medioambiental, este manejo mantiene el carbono secuestrado en el suelo. Cada vez que aramos, el carbono orgánico se oxida y se libera a la atmósfera como CO2. Al mantener la tierra intacta, el hortelano no solo cultiva alimentos, sino que contribuye activamente a la mitigación del cambio climático.
Al finalizar la jornada, la parcela no lucirá como un desierto de polvo marrón, sino como un terreno firme, pero esponjoso, listo para recibir el compost superficial y comenzar un ciclo de cultivo en armonía con los procesos biológicos de la naturaleza.
Una vez que la tierra ha sido oxigenada mediante la laya de un solo mango, el siguiente paso en la gestión de una parcela ecológica no es enterrar fertilizantes, sino alimentar la superficie. En la naturaleza, nadie acude al bosque a enterrar las hojas muertas para que los árboles crezcan; es el propio ecosistema el que procesa la materia orgánica desde arriba hacia abajo. Este principio, aplicado al huerto, se traduce en el abonado superficial o «mulching», una técnica que garantiza la fertilidad a largo plazo sin comprometer la estructura que tanto esfuerzo nos ha costado preservar.
La lógica del abonado superficial es sencilla pero profunda: imitamos el ciclo natural. Cuando depositamos una capa de compost maduro sobre la tierra previamente aireada, estamos activando una cadena de suministro biológico. No necesitamos una pala para mezclar el abono con la tierra; de eso se encargarán los operarios naturales del suelo: las lombrices, los colémbolos y una vasta red de microorganismos.

Al dejar el abono en la superficie, permitimos que los nutrientes se filtren gradualmente con el agua de riego o la lluvia. Este proceso de lixiviación controlada asegura que las raíces reciban una nutrición constante y no un «choque» químico que podría desequilibrar el pH del suelo o quemar los tejidos vegetales más sensibles.
Para que este proceso sea efectivo, debe seguirse un protocolo riguroso que maximice los beneficios de la materia orgánica:

La implementación de este método manual genera una serie de reacciones en cadena que benefician la salud global de la parcela:
Este enfoque transforma el trabajo del hortelano en una colaboración con los ciclos de la vida. Al finalizar, su parcela no solo estará abonada, sino que habrá iniciado un proceso de autorregulación donde la intervención humana es mínima pero altamente estratégica.
ANEXO
Para que tu herramienta te dure muchas temporadas y no acabes con el mango partido o las púas dobladas, sigue estos consejos técnicos al trabajar tu parcela:

Batzorde Teknikoa – Comisión Técnica
Abenduaren 17tik urtarrilaren 15era // del 17 de diciembre al 15 de enero


