La red ‘Konposta Araba’ ya está en marcha para mejorar la eficiencia de residuos orgánicos

La Diputación Foral de Álava ha puesto en marcha Konposta Araba, una nueva red que aglutina a todas las entidades con competencia en residuos del territorio, con el objetivo de compartir conocimiento y mejorar la eficiencia de la gestión de la fracción de residuos orgánicos en el territorio.

El tratamiento de la fracción orgánica (restos de alimentos y podas) ha mejorado de forma sustancial en los últimos años tras el salto cualitativo de 2017 con la puesta en marcha de sistemas de compostaje individual y comunitario en los pueblos alaveses. La tasa de reciclaje de este tipo de residuos fue de un 16% en 2019 y del 13% en 2018.

Pero si echamos la vista más atrás y nos fijamos en la evolución de la última década comprobamos que la mejora es muy notable, ya que en 2010 sólo se separaba correctamente el 3% de los residuos generados. No obstante, es también la fracción de residuos que mayor margen de mejora tiene y, por lo tanto, «es clave para alcanzar los objetivos europeos”, tal y como ha recordado el diputado foral de Medio Ambiente, Josean Galera.

Es por ello que la Diputación Foral de Álava ha apostado por crear un nuevo espacio de encuentro entre todos los agentes implicados que, además, servirá de apoyo técnico ante posibles dudas, demandas y necesidades de los pueblos alaveses, en la mejora de sus sistemas de gestión de biorresiduos.

Aprendizaje e intercambio de experiencias

En los próximos meses, Konposta Araba organizará varias jornadas formativas y de intercambio de experiencias. Así, en marzo, se presentará el proyecto-piloto que ha permitido a ganaderos alaveses participar en la recogida y posterior gestión de los residuos orgánicos de su zona junto con el estiércol de sus explotaciones. Una experiencia en la que han participado también centros escolares y otros grandes generadores, que han recogido los restos de sus comedores para el compostaje y posterior uso en cultivos ecológicos.

Entre otras, habrá también sesiones técnicas dedicadas a analizar como implantar un modelo de compostaje, la incorporación de los restos de poda como estructurante necesario en estos procesos, así como el uso que le podemos dar al compost.

Fuente: gasteizberri.com

Nuevo curso de Huertos Ecológicos Urbanos

Tierra, agua, semillas, herramientas modernas, alimentos locales y de temporada.

Ya está abierta la inscripción para el nuevo curso de Huertos Ecológicos Urbanos, coordinado por el profesorado de la UPV/EHU que coordina el Huerto Ecológico del
Campus de Álava e impartido por Kiribilore Permakultura. Para inscribirte sólo tienes que rellenar este formulario: https://cutt.ly/TkTXg5R

Plazo: 8 de marzo

Fuente: hazicampusa.eus

Más árboles en el huerto de frutales de Lakua

Vecinas y vecinos del barrio han colaborado en una plantación de frutales

La iniciativa vecinal Lakuakolore, que gestiona el huerto ecológico ubicado en la parcela contigua, organizó el pasado sábado una plantación colectiva de árboles y arbustos frutales en el jardín de la calle Sierra de Andia. El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, a través del departamento de Espacio Público, colaboró con el ahoyado y con el aporte de plantas.

En total, se plantaron 21 árboles frutales de diversas especies (nogales, manzanos, cerezos, perales, membrillos, ciruelos e higueras) para sustituir los pies que estaban dañados. Y, para solventar la falta de setos, se instalaron 85 groselleros que habían sido cuidados en el propio huerto urbano desde que el pasado año se aplazó la actividad debido a la situación sanitaria.

Una veintena de personas de Lakua, tanto hortelanos como interesados en general, participaron en esta plantación con el objetivo de dinamizar la vida vecinal del barrio, incrementar la biodiversidad del entorno y colaborar activamente en la implantación de la infraestructura verde urbana. Se trata de un conjunto de espacios naturalizados que desempeñan un papel esencial en la habitabilidad de la ciudad y en la salud y bienestar de la ciudadanía, ya que mejoran la calidad del aire, regulan la temperatura, reducen los niveles de ruido y estrés, a la vez que ofrecen espacios para el ocio y el ejercicio, o simplemente la contemplación y el descanso.

Lakuakolore es un proyecto de la Asociación Ecocultural Ekoburuz y gestiona la parcela de cultivo hortícola de Lakua que forma parte de la red municipal de huertos ecológicos urbanos de Vitoria-Gasteiz. Otros tres espacios distribuidos por la ciudad forman parte de esta red: el huerto de Zabalgana, el bosque comestible de Salburua y los huertos de ocio de Urarte en Abetxuko.

Fuente: alavadirecto.com

Aromáticas para acompañar y complementar

Paco Sáenz, formador de EHNE Euskal Herriko Nekazarien Elkartasuna, destaca la importancia de la presencia de plantas aromáticas y flores en nuestros huertos. Más allá de la importancia ornamental resultan indispensables para la cosecha.

Programa «Vivir para Ver» de Radio Euskadi en el que se da cuenta de los tipos de plantas indispensables para los huertos, las aromáticas. Más allá de un valor puramente estético las plantas aromáticas acompañan y benefician las plantas de hortalizas que tengamos en nuestros huertos. En muchas ocasiones son las grandes olvidadas en los huertos modernos pero tradicionalmente y en la actualidad han sido y son una parte fundamental de un huerto orgánico o libre de químicos.

Las aromáticas suelen ser muy útiles en nuestros platos, en diferentes estilos culinarios e incluso para preparados medicinales. Pero en este programa resaltan, junto a Paco Sáenz, la importancia de las aromáticas para atraer insectos polinizadores para aumentar la producción de los huertos. Capítulo aparte merece también el hecho de que incluso muchas veces las aromáticas nos sirven de repelente para ciertas plagas en nuestro huerto.

Fuente: eitb.eus

Cultivando la ciudad

Cartel del documental

«Growing Cities» es una película documental que examina el papel de la agricultura urbana en los Estados Unidos y pregunta cuánto poder tiene para revitalizar nuestras ciudades y cambiar la forma en que comemos

En su búsqueda de respuestas, los cineastas Dan Susman y Andrew Monbouquette realizan un viaje por carretera y conocen a hombres y mujeres que desafían la forma en que este país cultiva y distribuye sus alimentos: un solar vacío de una ciudad, un jardín en la azotea o incluso un gallinero en un jardín. Durante su viaje descubren que la buena comida no es el único cultivo que estos visionarios urbanos están cosechando. También están produciendo comunidades más fuertes y más vibrantes.

El director Dan Susman se inspiró por primera vez cuando era niño, con la idea de que algo tan grande como una calabaza podría provenir de algo tan pequeño como su semilla. La película presenta la obviedad de que cultivar la propia comida no es solo comida sino también reunir a las comunidades, dar valor a las personas y comunidades para que tomen el control de lo que comen, garantizando que los alimentos que cultivan sean saludables y las técnicas utilizadas para crecer sean respetuosas con la tierra.

En este filme muestran a personas de todo Estados Unidos que literalmente se reúnen para cultivar sus propios alimentos y les enseñan a los jóvenes de la comunidad cómo tener este tipo de emponderamiento sobre sus vidas, transformando así a los individuos y las comunidades.

 

Beneficios del huerto urbano

Emisión del programa radiofónico «Vida verde» del 29 de julio de 2017 en el que se abordan diferentes aspectos relacionados con los huertos urbanos

Resumen del programa

Escúchalo aquí

Foto: Vivir verde

Hort de la Font Trobada (Barcelona)

«Sembrar vida en la ciudad, estos son los beneficios sociales y ambientales de los huertos urbanos, sobre todo si estos huertos han sido creados y cuidados por los mismos vecinos y vecinas. Así nos lo cuenta el investigador Johannes Langemeyer, que participa desde Barcelona en los proyectos Enable y Naturvation, desde el Barcelona Lab For Urban Environmental Justice and Sustainability. Con Johannes hablamos de la producción de alimentos en ciudad, pero también de la relación social, de la integración de colectivos en riesgo de exclusión y de garantizar el acceso de la ciudadanía a las áreas verdes.

Huerto Trabensol (Torremocha de Jarama). Foto: Vivir verde

Ahora un trozo de tierra en un solar abandonado es una posibilidad, en el futuro cercano esa tierra está en las terrazas de los edificios. La experiencia de Trabensol tiene mucho que ver con ello, se trata de un Centro Social de Convivencia para Mayores, una comunidad con 54 viviendas de 50m2 y salas comunes en las que disfrutar de la comida de mediodía o convertirlas en talleres, cine-fórum o gimnasio, junto a un huerto gestionado por los mismos socios. Jaime Moreno, exdirector del programa Un país en la mochila de TVE, vive en ese cohousing con lista de espera y nos narra su día a día.»

 

 

 

 

Los huertos urbanos en Gran Canaria

De la agricultura común y la comunitaria

La isla de las Palmas de Gran Canaria cuenta con más de un siglo de historia en el uso y aprovechamiento de los huertos urbanos. Éstos nacen a finales del siglo XIX bajo el marco de la Segunda Revolución Industrial y sirven principalmente para paliar las carencias económico-alimentarias que en tiempos de crisis se daban entre los trabajadores de las poblaciones urbanas e industriales.

Durante el siglo XX se mantiene el aprovechamiento de este tipo de huertos, la mayoría de ellos sin regularizar, por lo que a finales de los años 90 varios colectivos sociales y vecinales de la isla comienzan a demandar a las administraciones una regularización y adecuación de los mismos.

En la actualidad existen un total de 9 huertos urbanos promovidos por la Unidad Técnica de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. El objetivo de estos huertos es el de potenciar los procesos de participación comunitaria y fomentar la cooperación. A su vez, se fomenta la educación en valores, es decir, desarrollar las relaciones humanas, el sentido de pertenencia a la comunidad, deberes y derechos de la ciudadanía, y la participación ciudadana en la que se promueven las buenas prácticas individuales y ambientales: gestión de residuos, ahorro de agua, agricultura ecológica y recuperación de usos y costumbres tradicionales.

Estos son precisamente los propósitos que perseguimos y queremos desarrollar en los Huertos Urbanos de LAKUAKOLORE. Desde la visión de la cultura de la ecología queremos fomentar la colaboración entre las personas, el trabajo vecinal, «auzolan». Es decir, queremos crear barrio. Queremos crear ciudad.

 

«El huerto más natural: sin trabajar la tierra, con acolchados permanentes»

Así se titula el interesante libro del francés Jean-Marie Lespinasse, agricultor jubilado, autodidacta en agricultura ecológica 

En esta obra el autor ha volcado su experiencia para acercar el cultivo del huerto lo más posible a lo natural, aportando además las fotos y dibujos, realizados con la misma vocación pedagógica con la que habitualmente atiende a grupos de estudiantes y hortelanos.

Éste no es un libro más de huerto. Con su experiencia, el autor nos presenta un método revolucionario de cultivo. Recolecta verduras frescas y sanas casi todo el año sin trabajar ni remover la tierra, al mantener acolchados permanentes imitando al sistema vivo de un bosque.

A partir de una tierra pobre, con baja pluviometría y con una gran economía de medios, ha logrado mantenerla fértil y suelta. Consigue un buen desarrollo de las hortalizas gracias a la diversidad de cultivos y al estímulo de las capacidades naturales de las plantas, más la ayuda de técnicas como el acolchado permanente, el compost y la madera de ramas triturada.

Si deseas más información, puedes ojear este artículo de opinión en el que se explican las vías principales que han servido a Lespinasse para escribir sus experiencias sobre el cultivo ecológico: El Huerto Más Natural. Una revisión de un libro que ya son muchos.